Ventas guarda tus ventas y sus cobros. También calcula el impuesto con la tasa que cargas en Ajustes.
La tasa del impuesto la decides tú. También qué cosas pagan impuesto y lo que le declaras al gobierno. Eso es responsabilidad de tu negocio y de tu contador. La aplicación hace la cuenta con lo que le das.
La aplicación puede mostrar dos precios: uno con tarjeta y otro sin tarjeta. Los muestra solo si tú los configuras. También tienes que aceptar una forma de pagar sin tarjeta. Por ejemplo, efectivo o Medios de pago. Cómo se usan en tu estado lo decides tú.
Una venta cobrada no se borra. Se anula o se devuelve, y queda el rastro.
Ventas también arma la cuenta del cliente. Es una página en internet. Su dirección es imposible de adivinar. La ve quien tenga el enlace, sin entrar a la aplicación.
Tú decides a quién se la mandas. Y respondes por eso.
La página muestra lo que el cliente compró y el total. También el nombre del cliente, si lo pusiste. Y el nombre y los datos de tu negocio.
También muestra lo que pagó, lo que falta y lo que se devolvió. Para eso necesitas Medios de pago o Enlace de pago con tarjeta. Cada pago dice con qué pagó. Cada devolución dice su motivo, si elegiste uno de la lista.
Si anulas la venta, la página dice que se anuló. Lo que escribes como motivo no lo ve el cliente.
El enlace no vence. Deja de abrir si dejas Ventas.
El cliente puede pagar desde ahí. Para eso necesitas Medios de pago o Enlace de pago con tarjeta. Con Medios de pago, también puede subir el comprobante de su pago.
Con Clientes y Marketing, la página ofrece algo más al cliente de tu lista. Le pregunta si acepta recibir tus ofertas. Lo que acepta queda guardado con la fecha y el texto. Es igual que cualquier permiso de tus clientes.