Necesita Clientes.
Antes de escribirle a alguien, necesitas su permiso. Y tienes que poder probarlo. Eso le toca a tu negocio. También respetar a quien pide no recibir más mensajes.
La aplicación guarda cada permiso. Qué guarda lo dice la política de privacidad.
Te deja escribirle a cada persona solo por los canales que aceptó. Por ejemplo, solo por correo, o solo por WhatsApp.
Los mensajes los mandas tú. La aplicación arma el mensaje y abre tu WhatsApp, tus mensajes o tu correo. Tú tocas enviar. SarmiApp no manda los mensajes por ti.
A cada mensaje le agrega cómo darse de baja. La persona se da de baja sola, desde el enlace del mensaje. Si te responde a ti que no quiere más, te llega a tu teléfono. La aplicación no lo ve. Anotarlo en Las bajas te toca a ti.
Quien se da de baja deja de recibir por los tres medios. Para volver tiene que anotarse ella. Tú no la puedes volver a anotar.
Los mensajes de texto y de WhatsApp tienen un horario. Salen de 9 de la mañana a 8 de la noche. Solo de lunes a sábado. Es la hora de cada cliente según el código de área de su teléfono. Si no se puede saber, es la hora de tu negocio. Cada cliente recibe como mucho 3 mensajes cada 24 horas. Cuenta cada vez que tocas WhatsApp o Mensaje. Fuera de eso, la aplicación no te deja mandar. Te dice desde cuándo se puede.
Son los límites de la aplicación.
El correo no tiene ese horario ni ese tope. El correo a varios sale en copia oculta, de a 10.
La aplicación no dice qué es legal en tu estado. Eso lo consultas con un abogado.